Esta es una carta aparecida en la
revista Discovery Salud el mes pasado junto a la respuesta que da la revista. Me gustaría saber vuestra opinión al respecto:
Estimado Sr. Campoy: vaya por delante mi gratitud y mi reconocimiento a la gran labor que realiza. Bien, hace 7 años me diagnosticaron artritis reumatoide y desde entonces sufro cada año un brote en otoño que se prolonga parte del invierno. Cada vez con más fuerza, siempre en el lado izquierdo y en diferentes articulaciones. En tres ocasiones llegué a necesitar la silla de ruedas para moverme. Los pasé tomando antiinflamatorios -que no me hacían nada- y paralelamente productos que encontré en la revista por si podían ayudarme cuyo consumo prolongaba todo el año en lugar de los antiinflamatorios. Y así he ido tirando. He tomado cartílago de tiburón, espirulina, fitoterapia, omega 3, silicio -tomado y aplicado sobre la zona-, pomadas y ungüentos de todo tipo, cantidad de productos antiinflamatorios... Incluso he seguido las recomendaciones que indica en su libro La Dieta Definitiva que siempre recomiendo porque me parece de lo mejor.
Me han hecho Gemoterapia, Kinesiología, el análisis con un Oberon, tratamientos con Papimi. Hasta tengo una máquina Bioptrón. Es más, he hecho el curso de control mental Silva, pertenezco a un grupo de autoayuda y estoy muy introducida e interesada en la cultura y terapias chinas. Mi alimentación y mi forma de vida son muy sanas y para mí Discovery DSALUD es como una biblia. Pues bien, desde noviembre del 2007 tengo inflamados los metatarsos del pie izquierdo aunque desde abril del 2008 puedo andar con dolores. A finales de mayo me dio un brote muy fuerte en la rodilla derecha con derrame de líquido sinovial y el médico me recetó antiinflamatorios y reposo total, como siempre. Al día siguiente me fui a Madrid -vivo en Álava- a la consulta de un doctor que me hizo un examen bio-hematológico y me puso una dieta ortomolecular y un tratamiento homeopático (se lo indico) pero un mes después la inflamación no había disminuido así que mi médico de familia me remitió al reumatólogo para que me baje las defensas y me extraiga el líquido. El caso es que me extrajo 5 jeringuillas de líquido y me inyectó cortisona pero luego me propuso darme Metotrexato y a eso ya me opuse de lleno; el problema es que me dice que si empeoro me lo tiene que dar sin más prórrogas.
Me ha diagnosticado Oligoartritis seronegativa. A finales de julio me hice otro análisis bio-hematológico y me dijeron que siguiera con la misma alimentación pero me modificaron el tratamiento homeopático. El 9 de agosto tuve un nuevo brote en la rodilla derecha con derrame sinovial y decidí hacerme una Terapia Neural pero parece que tampoco ha funcionado. El 25 de agosto me sacaron 26 cl de líquido sinovial pero a los dos días se me volvió a llenar de líquido la rodilla. Y es en este punto donde ya brotan en mí lágrimas de impotencia. Veo que quizás no tenga más salida que la quimioterapia y estoy horrorizada porque siento como si fuera a firmar mi sentencia de muerte. He buscado en Internet oligoartritis y lo único que he visto ha sido un centro donde cogen células madre y las modifican más o menos. Veo que sobre cáncer y artritis hay más o menos cosas pero sobre oligoartritis no encuentro nada y eso me da más desesperanza. ¿Tengo que seguir un tratamiento contra el cáncer? El Bio-Bac, que tanto ponderan, menciona de pasada la artritis pero, ¿es la misma enfermedad? Llevo tanto dinero gastado que ya no sé qué hacer. ¿Se puede hacer algo con la genética? ¿Y con las células madre? El tratamiento es muy caro pero si hubiera alguna posibilidad buscaría el dinero como fuera. En fin, creo que esta carta es un SOS por si ustedes ven algo que para mí está nublado. Entenderé que no publiquen mi carta porque no es muy esperanzadora por lo que aunque sé que no suelen hacerlo les quedaría eternamente agradecida si me pudieran responder por correo. Gracias.
Rosa González
(Álava)
Vamos a ver: cuando se le dice a alguien que tiene artritis se le está diciendo que tiene una articulación inflamada. Y si se le dice que sufre oligoartritis que son dos o más las articulaciones inflamadas. Por otra parte, se llama seropositivo en general a toda aquella persona que presenta en sangre anticuerpos (un tipo de proteínas producidas por el sistema inmune en respuesta a la presencia de sustancias extrañas potencialmente dañinas a las que se llaman antígenos ) que prueban la presencia de algún agente infeccioso. Luego si el médico le dice a un paciente que la prueba ha dado negativa para el agente que se busca -un virus, un hongo, una bacteria, un parásito o, incluso, un prión- se le comunica que su patología es seronegativa. O sea, que la causa de su problema no parece estar en el agente que se creía posible responsable. Así de simple. Ya hemos explicado que algunos médicos ocultan su ignorancia usando un lenguaje esotérico e incomprensible para quienes no lo son –alegando que es su lenguaje técnico como si éste no pudiese hacerse comprensible fácilmente si quisieran para los profanos- ya que así dan la impresión de tener un conocimiento del que en realidad carecen.
El problema es que los posibles agentes infecciosos son muchos y lo normal es que se le pueda decirle a alguien que es seronegativo a tal o cual agente infeccioso pero no a todos. En su caso lo que seguramente se ha buscado al analizar el liquido sinovial son dos cosas: saber el nivel en sangre de la llamada Proteína C reactiva de alta sensibilidad o PCR -porque cuando hay una infección o inflamación aguda en el cuerpo el hígado la produce en gran cantidad- y comprobar si aparece el llamado Factor Reumatoideo, anticuerpo que en la sangre se adhiere a la inmunoglobulina G (IgG) formando una molécula conocida como Complejo inmunitario que puede activar diferentes tipos de procesos relacionados con inflamación en el organismo. Cuando la prueba da positivo indica pues que el problema puede estar motivado por algún virus que puede dar lugar a una infección crónica, a una dermatomiositis, a una mononucleosis, a un lupus eritematoso sistémico, a una leucemia y a otras patologías. En suma, no parece ser su caso porque le han dicho que es una Oligoartritis Seronegativa (aun cuando está constatado que se trata de una patología que tiene una asociación clara con el antígeno HLA-B27).
Resumiendo: le han dicho simplemente que tiene dos o más articulaciones inflamadas y que la causa no parece ser bacteriana. Y si el nivel de proteína C reactiva es bajo –que no nos lo dice- que tampoco parece ser vírica. Que luego eso sea así o no es discutible porque tales pruebas no son precisamente infalibles. Por otra parte, los expertos que ha visitado le han sugerido que tome silicio orgánico y se lo aplique tópicamente porque muchas artritis están relacionadas con la psoriasis y ésta se resuelve con la ingesta o aplicación de ese mineral (lea en nuestra web –
www.dsalud.com - lo publicado al respecto en los números 59, 74 y 98). Y ácidos grasos omega 3 porque son potentes antiinflamatorios. Y cartílago de tiburón porque también es antiinflamatorio y analgésico además de estimular el sistema inmune, regular la angiogénesis e inhibir el crecimiento tumoral, entre otras propiedades ( lea el artículo que sobre él publicamos en el nº 74 ). Y espirulina porque estimula el sistema inmune, ayuda a combatir la anemia, protege de las infecciones, ayuda a corregir las alteraciones de la vista provocadas por déficit de vitamina A, facilita la eliminación de toxinas, reduce el riesgo de desarrollar cáncer, contiene cantidades apreciables de Ácido Gammalinolénico (GLA) y multiplica la población de lactobacilos en el intestino mejorando la digestión y la absorción de nutrientes ( lea el artículo que publicamos en el nº 44 ). Y no le decimos por qué le recomendaron otras plantas por qué no nos dice cuáles fueron. En suma, le han dado soluciones que son útiles pero que no afrontan el problema. Lo que se explica porque no se conoce la causa de su patología, considerada por muchos además una enfermedad autoinmune.
Dicho esto nos vamos a permitirnos decirle varias cosas. El problema puede estar originado por una contaminación electromagnética, por una contaminación química -de productos alimenticios en conserva, de limpieza, de higiene (especialmente por metales pesados), etc.-, por alguna infección microbiana, por una intolerancia o una alergia alimentaria (sobre todo a la leche y derivados, huevos y carne roja), por una flora intestinal deteriorada, por alergia al látex (¿no usará un colchón de ese material?), por déficits nutricionales (¿cómo anda de calcio, magnesio y vitamina C?), etc.
En suma, nuestro consejo –y nos repetimos una y otra vez sin que muchos lectores parezcan entender por qué lo hacemos, es que averigüe si está contaminado electromagnéticamente, si se trata de una contaminación química o si es usted alérgico o intolerante a algún alimento. Y luego si sufre alguna infección o déficit de algún nutriente. Ese es el camino. Mientras puede someterse a un ayuno -o semiayuno- terapéutico de entre siete y quince días seguida de una dieta absolutamente libre de carne, mariscos, leche y derivados, huevos, azúcar blanco, pimientos, berenjenas, patatas, tomates, alcohol y café. Asegúrese asimismo de que su ácido úrico está en víveles adecuados. Y a continuación sométase a un proceso profundo de desintoxicación del organismo para lo que le sugerimos que lea el reportaje que publicamos en el nº 106 sobre el sistema propuesto por Andreas Moritz. Mejorará sin duda alguna.