No me gusta hablar de dinero en estos temas.
Por un lado si crees que en un intercambio de placer sales perdiendo es que tú, mujer, sigues los planteamientos machistas y te ves estafada, utilizada, usada; no te consideras igual al hombre y te crees compensada con el dinero.
En cambio el hombre que paga para obtener placer es un triunfador que compra a la mujer (según los planteamientos machistas) cuando en realidad es un miserable que tiene que pagar por algo que debería ser gratis: el afecto.
Pero claro es que no se trata de afecto sino de un mero intercambio de mercancias. Y visto así es lo peor. Un hombre que no tiene manera de obtener atención si no es pagando y una mujer que es capaz de vender su intimidad al mejor postor.
¿Los dos ganan? ¿Los dos pierden?
Yo prefiero pensar que determinadas cosas no tienen precio y como dice la canción: ni se compra ni se vende...