LA CONTAMINACIÓN QUÍMICA Y FÍSICA PODRÍA EXPLICAR EL AUGE DE MÁS DE 20 ENFERMEDADES AMBIENTALES “EMERGENTES”
·El Colegio de Médicos de Madrid acoge, desde este viernes y hasta el domingo, el V Congreso Internacional de Medicina Ambiental
La contaminación química y radiológica que padecen todas las sociedades modernas podría explicar al menos 20 enfermedades en auge. Sensibilidad Química Múltiple, fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, electrohipersensibilidad, Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, estrés postraumático, Síndrome de la Guerra del Golfo, Síndrome del Colon Irritable, asma, epilepsia y otras dolencias cuyo número de afectados se ha disparado en las últimas décadas. Todas ellas tienen en común un mecanismo bioquímico conocido como NO/ONOO que es consecuencia del contacto de algunas personas especialmente sensibles con pesticidas organofosforados y organoclorados, disolventes orgánicos, mercurio, pesticidas piretroides y otros químicos habituales en nuestro ambiente. Así lo ha explicado eldoctor Martin Pall, profesor de Bioquímica de la Universidad de Washington, durante la primera jornada del V Congreso Internacional de Medicina Ambiental, que se celebra en el Colegio de Médicos de Madrid desde este viernes y hasta el domingo. Martin Pall, uno de los más destacados bioquímicos del mundo, ha encontrado evidencia científica de alteraciones en los receptores NMDA y en el ciclo del óxido nitroso o NO/ONOO -dos mecanismos bioquímicos básicos en el equilibrio corporal- de personas que padecían de enfermedades de sensibilización central. Sin embargo, ha encontrado también esa misma alteración en otras patologías que, desde hace años, se sospecha que están relacionadas con la creciente presencia de contaminantes químicos y radiaciones diversas en nuestro ambiente. La doctora Pilar Muñoz-Calero, presidenta de la Fundación Alborada –organizadora junto a la Fundación Vivo Sano de este congreso internacional- ha insistido en que la medicina moderna no debe centrarse en los síntomas de estas dolencias emergentes sino en reducir las causas de la alteración de este ciclo NO/ONOO, es decir, en reducir la exposición de las personas a estos contaminantes. Según el director de la Academia Europea de Medicina Ambiental, el doctor Peter Ohnsorge, estas enfermedades cuestionan los límites legales de emisión de tóxicos o radiaciones desde el momento en que dosis muy bajas de un pesticida o de radiaciones electromagnéticas están enfermando a un gran número de personas. Según datos manejados en este congreso, las enfermedades de sensibilización central podrían estar afectando en diversos grados a entre un 15 y un 20% de la población en los países desarrollados. En España, se estima que hay 300.000 personas que las padecen sin que reciban tratamiento adecuado, pese a haberlo, por falta de clínicas especializadas. Según ha explicado William Rea, fundador del Centro de Salud Ambiental de Dallas y considerado el padre de la medicina ambiental, “ciertos problemas cardiacos están aumentando vertiginosamente y creemos que tienen que ver con contaminantes ambientales”. Durante la sesión de tarde se está tratando la relación de la contaminación electromagnética (la que producen los teléfonos móviles o el WiFi, por ejemplo) con la Sensibilidad Química Múltiple y otras patologías ambientales. Ponentes como Ceferino Meztu, Fernando Pérez o José Miguel Rodríguez, profundizan en cómo afectan a nuestra salud las radiaciones, tanto las artificiales como las naturales, y aportan diferentes soluciones en el ámbito de la llamada “salud geoambiental”. También se ha exigido a los políticos y responsables de las administraciones públicas que adopten medidas para proteger a la población de este tipo de contaminación, como ha pedido hace poco el Consejo de Europa. Países como Francia o Canadá, por ejemplo, han prohibido el WiFi en las escuelas o bibliotecas y algunas comunidades y ciudades han elaborado normativas más restrictivas sobre emisión radioeléctrica.



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